Lecciones Introductorias
Teoría lingüística y el problema Shivashi

Teoría Lingüística

La comunicación humana

Frente a los demás seres vivos, el ser humano se caracteriza por poseer unos sistemas de comunicación muy perfectos y complicados. A esa extraordinaria capacidad para intercambiar información entre los individuos de la especia debe el dominio que ejerce sobre la naturaleza.

El lenguaje humano es el más rico de los sistemas de comunicación conocidos. Con él pueden emitirse de una manera económica, es decir, sin mucho esfuerzo, mensajes sumamente complicados. Para conseguirlo se vale de un procedimiento al que denomina doble articulación.

En el lenguaje humano existe un reducido número de elementos que carecen de significado: los fonemas; sin embargo, la combinación de estos componentes forma otras unidades (monemas : lexemas y morfemas) que conllevan una significación, y estás, al agruparse, generan un número ilimitado de mensajes.

Fonemas: [p], [a], [t], [o], [s]

Monemas:

Lexema: Pat- ('ave palmípeda con el pico más ancho en la punta que en la base y con los tarsos cortos, por lo que anda con dificultad; vive en ríos y lagos').

Morfemas: -os (marca de masculino y de plural).

Los fonemas carecen de significado; pero, reunidos, constituyen monemas y éstos forman palabras que pueden combinarse con otras hasta formar una frase, un párrafo o un texto completo.

El lenguaje humano se refuerza gracias a otros medios de comunicación extralingüísticos. Cuando hablamos, las palabras que emitimos quedan subrayadas (a veces incluso contradichas) por el tono de la voz, por el gesto... Si saludamos con una frase de cortesía, pero con una mirada iracunda, el receptor entenderá que su visita no nos hace mucha gracia. Sin embargo, en otras ocasiones, bastará un leve brillo en los ojos para que entienda la simpatía que le profesamos.

La lengua Humana tiene su cauce natural y primero en los sonidos, pero a veces el canal acústico se sustituye por el canal visual. Así ocurre, por ejemplo, en la escritura, que no es más que una transposición de los sonidos del lenguaje a una expresión gráfica.

El signo lingüístico

Según una vieja y acertada definición, un signo es una cosa que está en lugar de otra. La razón de estas sustituciones es m uy sencilla. Resultaría muy incomodo, y a veces imposible, operar con la realidad. Para evitar que crucemos la calle cuando no nos corresponde, las autoridades municipales no cierran toda la acera con una valla, ni ponen un guardia que nos impida físicamente que avancemos. Eso sería muy trabajoso, caro y, a la postre, inútil. Les basta poner un semáforo en rojo. La luz roja es un signo que nos indica que en ese momento está prohibido cruzar.

Cuando suena el timbre del teléfono, estamos ante un nuevo signo, que nos indica de que alguien está al otro lado de la línea. El nombre de una calle o de una persona es también un signo. Su sonido o su escritura nos llevan a pensar en ese hombre o en esa vía pública sin necesidad de que estén presentes.

Significante y significado

En todo signo se conjugan dos elementos indispensables: el significante y el significado. El significante es la realidad que sustituye a otra; y el significado, la idea o concepto que deseamos transmitir. Uno y otro están íntimamente unidos y no existen de forma independiente.

La señal de tráfico que nos prohibe tocar el claxon al pasar junto a un hospital es un signo. El dibujo y su soporte físico constituyen el significante. El concepto de la prohibición es el significado.

Significante y significado unidos aluden a una realidad exterior: el silencio que se debe guardar en un hospital.

En el signo lingüístico existen también los dos planos. Si decimos [árbol], nos encontramos ante una serie de fonemas (significante) y un concepto (significado). El signo árbol alude, nos sugiere, una realidad multiforme: los árboles.

El signo lingüístico: su arbitrariedad

El significante y el significado (fonemas y conceptos) de un signo lingüístico aparecen siempre unidos, pero esa unión y las vinculaciones que mantienen con la realidad sólo existen por un acuerdo tácito entre los hombres que hablan una lengua.

La relación entre el significado y el significante es arbitraria e inmotivada. No existen razones para que los fonemas de /árbol/ nos sugieran el concepto de "planta perenne de tronco leñoso que se ramifica a cierta altura del suelo". En otras lenguas ese concepto tiene otro significante (latín : arbor; francés : arbre; inglés : tree; alemán : baum; japonés : ki).

Además, la relación del signo con la realidad, con los árboles, es también inmotivada. Nosotros vinculamos una determinada planta al signo árbol porque lo hemos aprendido de nuestros mayores. No existe más causa que la tradición en que hemos nacido y de la que nos nutrimos.

El signo lingüístico guarda muchas semejanzas con la piezas del ajedrez, que también son signos. La forma del caballo (significante) nada tiene que ver con el significado (pieza que se mueve avanzando dos escaques de frente y uno hacia el lado). La tradición podía haber elegido otra figura: la ardilla, por ejemplo.

Aunque sea inmotivado, el signo lingüístico no cambia más que con el paso del tiempo. Nadie lo puede alterar por su cuenta. Para modificar la conexión entre el significante, significado y realidad, han de ponerse de acuerdo la mayor parte de los hablantes, y eso sólo se consigue en un lento proceso que dura muchos años.

Si alteramos las formas de las piezas de ajedrez (en vez de una torre, un caños; en vez de un peón, un alfiler; en vez de una dama, un vaso...) y su función (la manera de moverse) no podremos jugar con nadie que desconozca las reglas de juego. Esto , a mayor escala, es lo que pasa con dos lenguas diferentes, por ejemplo, japonés y español.

La lengua como sistema de signos

La lengua como sistema de signos Los signos no aparecen solos. Forman sistemas en los que se condicionan unos a otros. La lengua es el más importante de los sistemas de signos manejados por el hombre.

El valor de cada elemento de un sistema depende de los demás. En el ajedrez, la función de la torre está marcada por las piezas que comparten con ella el tablero. Si a las dieciséis habituales les añadiéramos una más con los movimientos del caballo y la dama, el valor de nuestra torre sería mucho menor. Si suprimiéramos la dama, las torres acrecentarían su fuerza.

En la lengua ocurre lo mismo. En español existen cinco formas de pretérito de indicativo:

-Imperfecto (amaba)
-Perfecto simple o indefinido (amé)
-Perfecto compuesto (he amado)
-Anterior (hube amado)
-Pluscuamperfecto (había amado)

En latín, sin embargo, sólo existen tres, y en inglés, otras tres. El valor de cada uno de esos signos es distinto en función de los que forman conjunto con ellos:

Español:
amaba
amé
he amado
hube amado
había amado
Latín:
amabam
amavi
amavi
 
amaveram
Inglés:
i loved
i have loved
i had loved
   


NOTA a ESTE CUADRO por José Tejada: Es decir, amé y he amado se dicen los dos amavi y había amado es el amaveram. La forma pretérita anterior no existe, y entre el pretérito simple y el perfecto las diferencias están en el resto de la frase y en el contexto. Por otra parte, en inglés el pluscuamperfecto es el "I had loved"; en "I have loved" la acción no se considera terminada; mientras que en "I loved" sí que lo está (en ese sentido es perfecto). Cambia la de latín, si quieres, y consultaré la de inglés con mi profesora de la universidad; si te parece bien.

Lo mismo que vemos en los tiempos verbales ocurre con las palabras, no sólo en lenguas distintas, sino en diversos estadios de la historia de la lengua. En el español, del siglo de Oro, por ejemplo, los tratamientos que se usaban corrientemente tenían una riqueza muy superior a la actual:

Siglo de oro:
tú/vos vuestra merced vuestra señoría vuestra excelencia
Actual:
usted (en el español actual los tratamientos de señoría y excelencia sólo se conservan, por arcaísmo, en los documentos oficiales. En el siglo de Oro se usaban en la conversación cotidiana)

La lengua, pues, no es un cúmulo de signos inconexos, sino una estructura perfectamente trabada. En ella todos los elementos mantienen estrechas relaciones. En valor de cada uno depende de las relaciones que se establecen con todos los demás.

Lengua y Habla

Llamamos lengua al conjunto de signos que utiliza una colectividad. Ningún individuo emplea todas las posibilidades que le ofrece ese complejo sistema de signos. En cada momento elige aquellas opciones que se ajustan más a sus deseos de comunicación. El habla es el uso concreto e individual del código general y abstracto de la lengua.

La lengua puede compararse a las reglas de cualquier juego. El habla, a una jugada concreta. Las normas generales son posibilidades que no se emplean, ni pueden emplearse, en todos y cada uno de los lances de un partido. Un jugador de ajedrez nunca podrá practicar todas las opciones que le ofrecen las normas. Utilizará sólo aquellas que en cada momento le interesen. Lo mismo ocurre al hablante. Cualquier frase que pensemos o pronunciemos será un acto de habla. La lengua es patrimonio de toda la sociedad.

El estudio de la Lengua

El hombre se ha interesado desde fechas muy remotas por el estudio de la lengua. La ciencia que se ocupa de estudiar la lengua se denomina lingüística. Durante muchos siglos la lingüística no se ha ocupado en realidad de analizar cómo es la lengua. Su objetivo principal ha sido señalar la forma correcta de usarla. A esta rama del saber cuyo fin es dar normas o instrucciones para hablar y escribir bien se la llama lingüística normativa.

Las disciplinas lingüísticas pueden estudiar la lengua en sí misma y analizar su organización y estructura (lingüística interna) o bien indagar sobre las relaciones que tiene con otros aspectos de la realidad (lingüística externa).

Tanto la lingüística interna como la externa pueden dedicarse a analizar la lengua en un momento dado (lingüística sincrónica) o a estudiar su evolución a través del tiempo (lingüística diacrónica).

Dentro de la lingüística interna tenemos cinco especialidades:

fonología La fonología se encarga de investigar la estructura sonora del lenguaje, qué rasgos nos permiten distinguir unos fonemas de otros. En cada lengua las oposiciones son distintas y los niños las aprenden en sus primeros años. Así, en catalán distinguirán una ese sonora (ortografiada s en posición intervocálica : casa) y una ese sorda (ortografiada s tras consonante y ss en posición intervocálica: capsa, passar). En cambio, un niño que aprenda el sistema fonológico del castellano no distinguirá espontáneamente entre esos dos sonidos porque la estructura de su lengua no reconoce esa oposición. Los fonemas de una lengua forman siempre un conjunto muy reducido. Rara vez pasan de la cincuentena. El español no tienen más que veinticuatro.
semántica Los signos que componen una lengua forman también una estructura por el modo en que se oponen sus significados. Así, blando se opone a duro, y el término mesa entra en contraste con todas las demás palabras que designan muebles de la casa. La semántica es la ciencia que estudia el significado de los lexemas y las oposiciones que se establecen entre ellos- En todas las lenguas los lexemas son tan numerosos que no se pueden catalogar de forma exhaustiva. El léxico forma un conjunto ilimitado, aunque no infinito.

morfología, sintaxis, morfosintaxis, (gramática)

La morfología se encarga de las formas, y la sintaxis de las funciones que desempeñan las palabras dentro de la frase. Son dos disciplinas íntimamente unidas. Juntas constituyen la morfosintaxis. Las formas que adoptan las palabras (los morfemas) marcan las relaciones que existen entre los elementos de la frase, y son fundamentales para establecer el papel o función que desempeñan dentro de ella.

Los morfemas son un número limitado de elementos que se oponen entre sí y se combinan con determinados lexemas. Así, en español:

El sustantivo presenta morfema de número y, a veces, de género.
El adjetivo y el artículo, de género y número.
El verbo, de persona, número, tiempo, aspecto, modo y voz.
El pronombre personal de persona, número y caso (cambia de forma según sea sujeto, complemento directo o indirecto).

A la morfosintaxis se le da también el nombre de gramática aunque este término a menudo acoge además a otras disciplinas lingüísticas como la fonología.

La lingüística interna estudia, por lo general, el estado de una lengua en un momento dado; pero también puede analizar los cambios que se producen en su estructura a lo largo del tiempo. De esta cuestión se ocupa la gramática histórica.

Dentro de la lingüística externa tenemos :

sociolingüística

De las relaciones entre la sociedad y la lengua se ocupa la sociolingüística. Su objeto es la forma de hablar de los distintos grupos o clases. Si estudia las variedades que se producen en distintas regiones o territorios, se denomina dialectología o geografía lingüística.

 

fonética El estudio físico y fisiológico de los sonidos del lenguaje es materia de la fonética.
lingüística comparada

De las semejanzas y diferencias entre las distintas lenguas se ocupa la lingüística comparada.

estilística La expresión personal de intención estética o emotiva es el campo de estudio de la estilística.
filología A fijar los textos literarios, anotarlos y comentarlos desde diversos ángulos se aplica la filología.
lingüística general El análisis abstracto de los sistemas de comunicación a través de la palabra compete a la lingüística general.
semiología La ciencia que indaga sobre el conjunto se los sistemas de comunicación, no sólo lingüísticos, sino también gestuales, plásticos, sonoros, olfativos...recibe el nombre de semiología.

 

El problema Shivashi

Teoría Lingüística aplicada: El problema

El pueblo SHIVASHI es un grupo de personas totalmente ficticias que tienen una lengua aún más ficticia.

El jefe SHIVASHI y el subjefe SHIVASHI se encuentran:


El jefe de la tribu de los Shivashi le pregunta al subjefe de la tribu de los Shivashi:

El problema está en adivinar que es lo que le ha contestado el subjefe a la pregunta perentoria (urgente) del jefe. En el dibujo se aprecia el nivel gráfico de la lengua, es lingüístico sólo indirectamente. Se trata de una escritura "ideográfica" (de caracteres, como la de los chinos), pero, evidentemente, necesitamos de conocimiento lingüístico para entender la respuesta. Vamos a ver el primer nivel lingüístico:

Primer nivel lingüístico (fonológico)
Hay que saber cómo "suena" la cadena hablada:

= phsit
= shivashi
= gor
= brok
= särr
= Babwe
= fyp

 

Es decir que lo que ha dicho el subjefe shivashi suena más o menos así:

phsit shihashi gor brok särr babwe fyp

Pero, ¿qué nos hace falta para saber lo que significa? Quizá saber lo que significan las palabras shivashi. Esto es otro nivel lingüístico.

Segundo nivel lingüístico (léxico)
O nivel del significado de las palabras:

Diccionario shivashi - español
phsit
=
mirar
Shivashi
=
Shivashi
gor
=
antes
brok
=
no
särr
=
agua
Babwe
=
Babwe
fyp
=
correr


Con arreglo a este diccionario, el subjefe de los Shivashi ha contestado estas palabras:

Mirar Shivashi antes no agua Babwe correr

¿Parecía que con saber las palabras bastaba, eh? Pero se da el caso que el idioma Shivashi no es indoeuropeo y tiene una gramática absolutamente distinta a las del español, francés, inglés, etc. Por tanto, para entender lo que ha dicho el subjefe Shivashi, tenemos que seguir conociendo nuevos niveles lingüísticos.

Tercer nivel lingüístico (morfo-sintáctico)
O nivel de la gramática Shivashi:

Gramática del Shivashi
(Reglas necesarias para entender la frase)

1a. ) En Shivashi, el verbo es siempre la primera y la última palabra de la oración (regla de sintaxis). Por tanto, el verbo de esta frase es mirar-correr.

2a. ) En Shivashi, el sujeto sigue a la primera parte del verbo (regla de sintaxis) y, además, termina en el sonido vocálico /i/ sin excepciones (regla de morfología)
Nota: Sintaxis es la explicación de dónde se colocan las palabras dentro de la oración. Morfología es la descripción de la forma de las palabras que componen la oración.

3a. ) En Shivashi, los verbos se ponen siempre en tiempo pasado. Para ponerlos en tiempo presente hay que recurrir a marcas que expresen que el pasado no funciona en la oración. Una de las maneras de decir que no se pongan en el tiempo pasado es la expresión antes no. (Se trata de otra regla de sintaxis)

4a. ) En Shivashi, los objetos nunca tienen terminación vocálica (regla morfológica), luego särr (agua) es el objeto directo en esta oración.

5a.) En Shivashi, los complementos siempre terminan en sonido vocálico que no sea /i/. concretamente, el complemento de lugar que en español va precedido de por, en shivashi, termina en /e/ (regla morfológica).

Por tanto, aproximadamente, lo que el subjefe Shivashi le contesta al jefe Shivashi sería:

Shivashi mira-corre agua por Babwe

¿Qué le ha contestado al Jefe? Todavía no tenemos demasiada idea, aunque nos vamos acercando a medida que "dominamos" los niveles lingüísticos. Necesitamos un nuevo nivel.

Cuarto nivel lingüístico (semántico)
Nivel del conocimiento del mundo:

1a. ) Los Shivashi están obsesionados con el agua (ya que son pobladores del desierto) y, por tanto, cuando "miran correr el agua" es que están explorando por algún lejano lugar.

2a. ) Los Shivashi saben que en el lejano oeste de su desierto hay una enorme selva muy húmeda llena de ríos, cascadas y lagos. Es una selva casi mítica a la que casi ninguno ha llegado. Pero cuando dicen que se está explorando por el bosque de Babwe, significa que se está explorando en el oeste (aunque no se llegue a Babwe).

Luego la frase del subjefe sería más o menos de este significado:

Shivashi está explorando por el Oeste.

Sin embargo, parece que todavía no tenemos claro cual es la contestación al jefe. Necesitamos más niveles de conocimiento.

Quinto nivel de conocimiento del mundo (prágmático)
1.Subnivel de lo que se puede y no se puede hacer en sociedad
1. En Shivashi, está muy mal visto que las personas de rango inferior contesten a las preguntas formuladas de rango superior con monosílabos ("si", "no", etc.). Es igual que en español que se nos enseña que cuando no entendemos algo debemos decir "¿cómo (has dicho)?" y no, simplemente "¿qué?".
2. Además, es mucho más educado si se da una explicación a la contestación positiva, o negativa que se ofrezca.

2.Subnivel de las deducciones y conclusiones lógicas

1. Todo Shivashi sabe que cuando se va a explorar a un sitio nunca se va en número menor de treinta y cinco miembros de la tribu. Pongamos que este conocimiento lo convertimos en la premisa A.1.

2. La frase Shivashi está explorando por el Oeste es la premisa A.2., la cual, al juntarse con la remisa A.1. dará la siguiente conclusión: Más de treinta y cuatro Shivashi están explorando por el Oeste. Desde este momento, esta conclusión se convetirá en la nueva premisa B.1.

3. Todo Shivashi sabe que su tribu (en extinción) no consta de más de cincuenta miembros. Digamos que este conocimiento lo hacemos premisa B.2. Al poner en relación la premisa B.1. y B.2. tendremos la siguiente conclusión: Mucho más de la mitad de la tribu Shivashi está explorando por el Oeste. Desde este momento, esta conclusión se convierte en la premisa C.1.

4. Todo Shivashi sabe que para que el Consejo se pueda reunir, hace falta que esté presenta la mitad más uno de la tribu. Llamaremos premisa C.2. a este conocimiento. Puestas en relación las premisas C.1. y C.2. tendremos la siguiente conclusión : No puede reunirse el consejo puesto que mucho más de la mitad de la tribu Shivashi está explorando por el Oeste, con lo cual está contestada la pregunta del jefe y, además, se da una razón, como mandas los canones de la etiqueta social Shivashi.

Lo asombroso es que el jefe ha hecho todas estas operaciones automática y simultáneamente. Y no es que sea más listo que nosotros; es que nosotros lo estamos haciendo así en cada momento. Imaginad a un etnólogo Shivashi que no tuviera ni idea de nuestra cultura llegara aquí y oyera que Pepito le pregunta a Antoñita qué va hacer esta tarde y ella contestara: "¡Hombre! Está El Ultimo de la Fila en el Falla". Imagina que tú eres Shivashi y trata de desglosar esta contestación de la manera que nosotros lo hemos hecho antes. Y muchas otras frases se descifran de la misma manera.

Nota : La lengua japonesa es en algunas ocasiones parecida a la Shivashi en la necesidad de llegar hasta el quinto nivel lingüístico, de ahí su dificultad y la necesidad de estudiarla conjuntamente con su sociedad, cultura e historia.




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